2 recetas con jengibre para aprovechar sus propiedades medicinales

Uno de los hombres más reconocidos en medicina, Galeno, utilizaba al jengibre como un medicamento natural, principalmente para personas que padecían de hinchazón en su abdomen, también para tos, vómitos, artritis, diarrea, reumatismo o inflamaciones en las articulaciones.

El jengibre es ideal para combatir a los virus que pueden afectar al organismo ya que posee 12 elementos antivirales, uno de los virus más conocidos es el de la gripe, el rhinorvirus, y el jengribre es capaz de deshacerse de él. Es por eso que cuando una persona padece un resfrío podrá aliviarlo consumiendo jengribre y notará que síntomas como la tos o la fiebre desaparecen.

SALUDABLE TÉ DE JENGIBRE

Una de las maneras más utilizadas para consumir el jengibre es hacerlo en té, es realmente fácil de preparar, sólo se necesita cortar un trozo y colocarlo dentro de la taza con agua caliente. Al tener un sabor bastante fuerte y amargo se recomienda tomar un sorbo cada unos 30 segundos.

Para crear una deliciosa tisana, puedes acompañar al jengibre con jugo de limón, miel y agua hirviendo. Necesitas poner al fuego una olla con tres tazas de agua, tomar un trozo pequeño (aprox. 90g) de jengibre y trozarlo quitándole previamente la piel. Pon al jengibre cortado en una tetera que posea una tapa y agrégale el agua ya caliente.

Luego de dejar a la preparación reposar por unos 10 minutos puedes colarla y en el momento de servirla como té puedes agregarle miel y limón, verás que delicioso sabor tiene!

DIGESTIVO LICUADO DE JENGIBRE

 

Otra manera más fresca y también saludable de consumir al jengibre es hacerlo en licuado. Sólo necesitas cuatro manzanas verdes, una ramita de apio, miel natural o stevia, 8 hojas de menta fresca y 90 gramos de jengibre.

 

Comienza pelando el apio y quitándole la cáscara a la manzana junto con sus semillas presentes en el interior. Corta a ambos ingredientes en trozos y una vez listos puedes colocarlos dentro de una licuadora junto con las hojas de menta. Disuelve la stevia o miel en un vaso con agua y añádelo a la preparación. Una vez listo puedes servirlo con cubitos de hielo y mantenerlo fresco llevándolo al refrigerador.

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Autor: Fiorella Roque Mejia

Estudiante motivada para dar respuesta a los problemas de salud nutricional y apasionada por el estudio de las ciencias de salud, nutrición y la alimentación a la sociedad. Actualmente adoro la nutrición complementaria, el estilo de vida saludable y la fitoterapia. Soy amante del cine, el café y de diferentes tipos de infusiones.

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