¿Se te complica el desayuno? ¡Prueba con estas sencillas opciones!

¿Acostumbrado a saltarte la primera comida del día por dormir un ratito más? Pues bien, las cosas hay que decirlas claramente: el desayuno quizá sea la comida más importante del día. De hecho, los adultos que ingieren un desayuno saludable logran controlar mejor su peso y comen menos grasas. Y los niños ni se diga: satisfacen sus necesidades de nutrientes diarios, están más alertas y concentrados, y faltan menos a la escuela.

Ahora bien ¿qué cuenta como saludable en un desayuno? Pues los siguientes ingredientes no deben faltar:

Los granos enteros.

Pan, cereales de grano entero frías o calientes, panecillos de salvado bajo en grasa, galletas saladas y tostadas.

Proteína magra.

Mantequilla de maní, carne magra, pollo o pescado, y huevos duros.
Lácteos bajos en grasa. Leche, yogures sencillos y naturales, quesos bajos en grasa y poca sal. Si prefieres no consumir lácteos, prueba incorporando grasas vegetales como palta a tu desayuno.

Frutas y vegetales.

Frutas frescas o congeladas, vegetales, jugos naturales sin azúcar (no envasado), batidos de frutas y verduras.
Juntos, estos grupos de alimentos proporcionan hidratos de carbono complejos, fibra, proteínas y una pequeña cantidad de grasa. Esta combinación es ideal para la salud y ayuda a sentirse lleno durante horas. Aquí te listamos algunas ideas sobre qué preparar por las mañanas.

Opciones de desayuno rápidos y flexibles
  • Avena cocida con almendras o arándanos secos.
  • Pan pita de trigo entero relleno con huevos duros.
  • Una tortilla de verduras y queso rallado bajo en grasa.
  • Un batido de frutas, yogur natural y una cucharada de germen de trigo.
  • Galletas de trigo integral con queso bajo en grasa o mantequilla de maní.
  • Un sándwich de pan integral con carne magra y queso bajo en grasa, lechuga, tomate y pimientos dulces.
  • Panqueques de varios cereales con fruta y yogur.
  • Tortilla de huevo con verduras (utilizar más claras antes que yemas)

Como verás, tener estos desayunos no es imposible, pero sí requiere que tengas todo listo la noche anterior, desde los ingredientes hasta las vasijas y sartenes. Por ello, requiere de tu voluntad convertir este momento en un hábito. Incluso, en un día agitado, podrás prepararlo en la víspera y llevarlo frío a tu oficina, para calentar.

Y recuerda: si te ‘saltas’ el desayuno porque quieres ahorrar calorías, estás equivocado. Es probable que tengas mucha más hambre en el almuerzo y eso te haría comer en exceso. Peor aún, te hará elegir opciones rápidas pero poco saludables.

Este artículo fue realizado gracias a rimacestarbien.com. Si deseas seguir leyendo artículos de tu interés sigue explorando el sitio.

 

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Autor: Fiorella Roque Mejia

Estudiante motivada para dar respuesta a los problemas de salud nutricional y apasionada por el estudio de las ciencias de salud, nutrición y la alimentación a la sociedad. Actualmente adoro la nutrición complementaria, el estilo de vida saludable y la fitoterapia. Soy amante del cine, el café y de diferentes tipos de infusiones.

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